viernes, 26 de abril de 2013

Maquetas


Tengo la mente llena de maquetas que no han sucedido todavía. Y me empiezan a echar fuera de mi propia cabeza..
Son como una pandilla de preadolescentes malcriados acosando a alguien (a mí!) en el centro del corrillo.
 Hoy me he reencontrado con esta,


video



(avoiding you ).

Estaba hecha mucho antes de escribir las otras canciones de Desaparecer, pero encontró su sitio junto a ellas, como un lobo solitario que quiere criar y ronda la manada.

Disfruto mucho de escuchar maquetas. Leo me envió el diablo fue bueno conmigo y me encantó con su ruido de ambiente y la intimidad de su cuarto (o así sonaba). Sentí de alguna manera que sería una pena que volviera a grabarla, porque todo lo que viniera después serían reproducciones de aquel primer momento de ingenuidad.

Y me pasa a mí también, les cojo miedo porque suenan mal y están llenas de paridas, pero se me meten dentro como la hiedra y cuando me quiero dar cuenta todo lo que hago en el estudio parecen rollos de una noche, y la demo el amor de mi vida.

Sufro de maquetitis aguda.

-Es grave, doctor?
-Nada que no cure un precipicio.
Y no se confunda, he dicho precipicio, y no prepucio.

En las maquetas no te pones delante de un micro a hacer nada definitivo, nada que creas que vaya a merecer la pena escuchar, nada que creas que tiene que merecer la pena escuchar, sólo apuntas ideas. Y usas la voz para cantar algo que sería un violín
o grave intentando imitar la voz de un barítono ruso
te pasas la tarde intentando pensar como un bajista jamaicano o haciendo lo que puedes con lo que tienes, como buscar un sinte decente en una librería de sonido y cutradas por el estilo.

Estás delante de tu ordenador, sucio o de tus dedos grasientos de comida o de salpicones de pintura, de polvo, de pelos de tus propias pestañas entre las teclas... tú te das al play, tú te das al stop... no hay nadie al otro lado escuchando, nadie que interrumpa tu proceso interno

Cuando grabo así entro en una nebulosa y todo lo demás deja de existir.

Pongo velas para que llegue a pasar eso en el estudio, porque siempre hay tanta gente.



martes, 9 de abril de 2013

El hueco donde estaba mi piano.


Lo echo de menos, la verdad.

En la pared con mejor feng shui, sin su tapa, con sus tres pedales
Tocando con la sordina hasta bien entrada la madrugada

Cómo lo echo de menos.

CUANTÍSIMO

LO ECHO DE MENOS.

Escribir canciones con el trasto este de plástico no tiene nada que ver.

Quién tiene un piano... a ver...

Ojalá me pudiera quedar en el Romea a dormir. Wouldn't that be something.

Quizá me tendría que haber ido a Mallorca. Claro que por la noche no podría hacer nada allí sin despertar a mi familia entera.

Así que no.

Son estas horas las buenas, las de más provecho.

Pájaro nocturno, échate un vuelecito, pasa la verja hacia el otro lado

Yummy.

Somos paquidermooos, paquidermooos.